jueves, 16 de septiembre de 2010

Historia de la danza en Andalucía

En el Siglo de Oro los cantos y danzas populares españoles, como los romances, las zarabandas, chaconas y seguidillas, llegaron a los escenarios en forma de intermedios o entremeses durante las obras teatrales, modificando sus rasgos populares. Los escritores tanto españoles como extranjeros relatan la existencia de cuadrillas de músicos y bailarines profesionalles.
En el tránsito del siglo XVII al XVIII los bailarines profesionales siguieron haciendo cambios creativos en bailes populares, como el fandango y la seguidilla, añadiendo elementos, giros y eliminando de ellos lo tosco y lo explícito sexualmente. En Andalucía se cultivaron especialmente las seguidillas sevillanas, la seguidilla gitana y el zapateado. Asimismo, el monopolio del comercio con las Indias de Sevilla y Cádiz, y el consecuente trafico de esclavos negros hacia América, propició la presencia en varias ciudades portuarias bajo andaluzas de colonias de negros, que influyeron con su música y danza en la población local, en un movimiento de ida y vuelta entre África, España y América. En Cádiz surgió el zorongo, un baile que según las letras de los pliegos de cordel era originario del Congo, aunque posteriormente Teófilo Gautier lo describió bailado por gitanos. El fandango llegó a España desde las Indias, siendo considerado en las Antillas un baile de negros. A finales del XVIII el fandango era un baile muy concreto y popular, tanto en los escenarios como en las fiestas. Su coreografía se acompañaba de castañuelas y pitos e incluía el zapateado. Hoy día ya no se baila.

academias de  musica bogota

escuelas de musica bogota

No hay comentarios:

Publicar un comentario